A mis muñecas yo le hablaba
les solía yo enseñar
las quería y atendía
creía que eran de verdad.
Soñaba que era maestra
rodeada de muñecas,
mesas y mi pizarra
yo las enseñaba a contar.
Hoy en día en mi pizarra
acostumbro yo a educar
a los niños que me buscan
a los que hoy suelo enseñar.
De niña yo soñaba
componía mis canciones
a mis muñecas les cantaba
mis lindas inspiraciones.
De esa poesía queda
nada mas que el recuerdo
de mi amor a mis muñecas
nunca escritas fueron.
A mis muñecas yo admiraba
a mis muñecas yo amaba
aún yo las conservo
en mi cuarto bien guardadas.
Eran amigas mías
con las que yo jugaba
con la que yo reía
con las que yo lloraba.
C.E.C
3/10/2006
viernes, 5 de enero de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario