viernes, 5 de enero de 2007

Mi vida en un papel

Cuando escribo no pienso, solo dejo fluir lo que siente mi corazón
solo él es responsable de cada una de las palabras
que se plasman en el papel
toda mi vida he sido así
desde niña escribo.
Me inspiran el amor y el dolor.

Me preguntas:
¿te has enamorado alguna ves?
Y mi corazón responde:
Si, muchas veces
pero ninguno como el primer amor
fue un amor puro
una ilusión que duro muchos años
luego hubieron muchos
pero nunca como el primero.

Luego llego el segundo gran amor
el amor de mujer
mi primera experiencia
que me llevo a la locura
al éxtasis
a los recuerdos mas hermosos
a mi vida añorada
a mis tiempos de juventud
a mi mayor felicidad.

Mas adelante llego el tercer amor
El amor más triste
El desamor
del frío mas helado
de la roca mas fría
del sufrimiento mas largo
de la decepción mas grande
de mi mayor error
donde lo único maravilloso
fueron mis dos tesoros.

¡ cuanto hubiera dado¡
porque fueran hijas de un gran amor
me arrepiento de haberme casado
de haber sido tan infeliz
de sentir en algún momento
que no valía
que no era querida
de sentirme un mueble
en un hogar lleno de hielo
que me trajo mis mas amargos recuerdos

Me preguntas si estoy resentida conmigo misma
Y te respondo:
no me puedo perdonar
haberme casado
no haberme dado cuenta antes
para no cometer el error
¡ ya no hay vuelta atrás¡
lo que paso , paso.

Pero yo solo le pedí a dios y a la vida
poder ser feliz
poder ser amada
poder amar intensamente.

Mis ilusiones se sintieron traicionadas
mis anhelos se vieron destrozados
mis esperanzas acabadas
y es después que volví a la vida
cuando comprendí
que era dueña de mi destino
dueña de mis acciones
dueña de mi corazón
y que aun dentro de mi
existe una mujer
capaz de amar y ser amada
pero se que aun
no se donde
no se cuando
no se porque
hay alguien que como yo
necesita de alguien
que le pueda brindar
un poco de amor, paz y tranquilidad
en algún lugar del mundo
se que está esperando que Dios
o el destino nos una.

Todo eso lo aprendí
cuando mi vida volvió
de un abismo profundo
de un mar tormentoso
de una cima helada y
de un deseo muy grande de abandonar
el mundo que me quemaba
que me torturaba
que me hería a cada paso
que me marchitaba
pero fue el amor de mi ángel muerto
el que me devolvió a la vida
solo con un poco de amor.


C.E.C.
2006.

No hay comentarios: